Volvía de montar uno de esos concursos de los que en lugar de pliegos, hay arrugas. Lo digo, por lo enrevesado de las características. Y a la altura del “Sony Gallery” me sorprendo con este logo pegado en toda la fachada. No hay prisa, va estar una temporada en el mismo sitio.

Uno se regocija viendo sus marcar crecer.

No deja de ser irónico que hay quien paga por hacer uso de estos espacios y que cuesta lo mismo imprimir un logo grande, que una frase con imagen al lado del logo.

Durante los próximos meses, solo sabremos de esta marca, que se dedica a las rehabilitaciones. O al menos de la de este edificio. Espero que le quede bien. Si sale mal, siempre quedara aquello de que el teléfono no se veía del todo.

(…una cremita para el escozor…???)

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